Seleccionar página

El 95% de

los artistas trabajamos 25 horas al día _una es creadora mientras duerme, también_, 8 días a la semana y 13 meses al mes. Cobramos 1 o 2 horas al día, 1 o 2 días de la semana, y una, dos veces al año, como mucho, si, con fortuna, logras negociar con las editoriales _digo en el caso de las poetas, narradoras_, que te pagen los derechos de autora cada 6 meses. Sin embargo, no podría, no sabría ser otra cosa.

Amo profundo mi trabajo. Soy adicta a él y al café solo con canela y sin azúcar y al chocolate negro. Nada me hace tan feliz como el proceso creativo, salvo, momentos mágicos que comparto con las personas que amo y me aman.

 No podría ser otra cosa. Bueno sí, bailarina, cantora, dibujante, fotógrafa, etc. Me parece que seguiría siendo artista. 

Por otra parte, no entiendo el arte sin compromiso. Cuando era joven resultaba bien cañera y publicaba muchas cosas con pseudónimos que ahora no quiero recordarles, ya fue. Sigo siendo rotunda, eso sí, y procuro, decir más desde el silencio, las pausas, las aguas, los vientos que se llevan cosas que no han de volver y si vuelven ya está el agua de nuevas para arrastrarlas al Océano de la Vida.

Sería Bueno, que a las autoras y autores, a los hortelanos y hortelanas, y a todos los gremios que se dejan la vida en su hacer cotidiano nos pagaran igual que a los/las jefes y directoras de empresas que lo único que hacen es joder la Tierra.

(artículo inspirado en una persona jefe que conocí ayer online y que pretendía comprarme los duros a pesetas)

_la foto es de una de mis oficinas en LisBoa. Me mola trabajar en espacios abiertos, y me dieron permiso para hacerlo aquí cuando gustara, por lo que estoy Muito Obrigada mientras escucho a Norah Jones. La escultura es de Lagoa Henriques, Secreta Mensagem 1989, escultura em Bronze Duas Estátuas_

Gracias por leer, siempre