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Deshilachando Banderas, por fin te decides a salir a caminar por el mundo. Te costó. Supongo que necesitabas estos tres años y nueve meses de maceración y trabajo desde que fuiste escrita en el Desierto de Atacama para lanzarte al abismo y sin paracaídas. A este no saber qué pasará en un espacio tiempo tan incierto y a la vez tan renovador. Espero te gusten los desafíos como a tu autora. Sabela Gondulfes cree que lo auténtico ocurre más allá de las certezas.

Te auguro expansión y crecimiento,  aMada obra.  EsplenDor.

Ahora ya no eres mía. Quizá nunca lo fuiste. Ni tan siquiera cuando te gesté con tanto mimo  en la Biblioteca Haimaitier Turi (la casa del saber) en Gustavo Le Peige, y en la mini casa de San Pedro de Atacama. En aquella mesa que desbordó porque ya no cabía ni un alfiler entre tanta documentación, cuadernos, lápices, tinta y la concha de vieira donde reposaban y se quemaban las velas cuando se gastaba la luz del generador, antes de colocar los paneles solares.

Ah, y una versión muy antigua y pequeña del Quijote que me acompañó por, no recuerdo los años, desde el instituto de educación secundaria y pública Santo Tomé Do Freixeiro, Vigo,

 y ahora la guarda una tocaya, filósofa y poeta grande, en Las Cruces, en el Litoral de los Poetas, Chile, residencia hasta su muerte el 23 de enero de 2018 de otro grande, Nicanor Parra. Aún conservo la imagen del mítico escarabajo, gris plata, me parece recordar, delante de su casa,

 y en las oficinas de la Cordillera de la Sal  _si es cierto que ninguna obra nos pertenece y solo somos sus meros transmisores_. O cuando te revisé y revisé en mis vueltas a Isla Negra, en los despachos rocosos del Pacífico. O en las estancias y visitas a Galicia y a la familia.

 Ahora te toca defenderte sola _pobre de aquella obra que no se defiende a sí misma_. Yo estaré aquí como una espectadora, lectora más.  A ver qué haces. Eso sí, estaré en todos tus pasos, al menos en los que yo sepa que das. Te seguiré con respeto y humildad, cómplice, hasta dónde tú quieras llegar

Sé Buena chica. Y, si hace falta, sé Mala, también

 (16:19) (6:37) (7:29) (12:04) (distintas horas de correcciones)

P.D. Gracias por tu inmensidad: la inmensidad de SER